miércoles, 19 de septiembre de 2012

Carrillo, yo no te creo (I)


(Cruz de Paracuellos desde la T4 de Barajas)
Tal vez a algunos de vosotros, heroicos lectores de este humilde y abandonado blog, os haya sorprendido alguna vez una inmensa cruz blanca que se ve justamente enfrente del aeropuerto de Madrid-Barajas, a un par de kilómetros en línea recta. Tal vez otros nunca os hayás fijado, pero allí está. Si os situáis mirando hacia el Este desde la T-4 podréis verla allí blanca, tendida sobre una loma. Eso que veis no es otra cosa que la cruz que preside el lugar donde entre cuatro y cinco mil personas fueron fusiladas, es el consenso más habitual, en los meses de noviembre y diciembre de 1936. Ese es el cementerio de los fusilados en Paracuellos del Jarama por orden del Partido Comunista de España y "recomendación" de los enviados de Stalin.

Tras la muerte ayer de Santiago Carrillo tenía claro que los medios de comunicación y políticos, de todos los pelajes, optarían por lo políticamente correcto y al unísono harían loas y ditirambos a la memoria del genocida rojo pasando por encima de sus crímenes, de los que nunca se arrepintió; para algunos es una especie de héroe de la democracia… para otros, entre los que humildemente me cuento como aficionado a los temas relacionados con nuestra Guerra Civil, un genocida, y para colmo oportunista de la política y un traidor a los suyos.

No pretendo ser exhaustivo en las fechas y lugares así que si me equivoco en algo de eso, escribo de memoria, ruego me perdonen: Santiago Carrillo inició sus pasos en la política militando, al igual que su padre en el, por aquellos tiempos, revolucionario PSOE; partido responsable de la Revolución de Asturias en 1934 donde queda demostrado que el mismo Indalecio Prieto, más tarde Ministro de la II República, armó a los revolucionarios con la esperanza de hacer caer al Gobierno de derechas que en aquél momento ostentaba la Presidencia del Gobierno. En otras palabras: el primer golpe de Estado contra la II República lo dió el PSOE, quede esto claro.

Nuestro protagonista impulsó la fusión de las juventudes del PSOE, de las que era dirigente, con las del incipiente PCE, al poco tiempo pasa a militar en éste último. En  éstas estaba cuando empieza la Guerra Civil el 18 de julio de 1936 con el golpe de Estado frustrado de los Generales Franco y Mola. Aunque el golpe fracasa en las ciudades más importantes (Madrid, Barcelona, Valencia...) las tropas dirigidas por Franco barren desde el sur en casi todos los frentes a las tropas republicanas, avanzan por Extremadura, con un leve desvío (que se pagaría caro) para liberar el Alcázar de Toledo, y se plantan a las puertas de Madrid a finales de octubre, el frente se estabiliza por la Ciudad Universitaria, Casa de Campo, Puente de los franceses y Parque del Oeste, llegando las formaciones de vanguardia a escasos 200 metros de la Cárcel Modelo de Madrid; para que se ubiquen los que conocen Madrid, actualmente el solar donde estuvo la Modelo lo ocupa el llamado "Ministerio del Aire", zona de Moncloa; imaginen una línea recta entre ese edificio y la línea del frente en el parque del Oeste-Moncloa, cerquita... cerquita. La intervención in-extremis de las primeras unidades de las Brigadas Internacionales y tanques rusos salvan el Madrid republicano a primeros de noviembre… probablemente si Franco no hubiese decidido salvar el Alcázar, que por otro parte era un símbolo para su causa y estaba a punto de caer, Madrid hubiese sido tomado y la guerra no hubiese durado mucho más. Pero esa es otra Historia.

En dicha Cárcel Modelo se agolpaban cinco mil presos entre comunes y “políticos”; éstos últimos habían ido incrementando su número notablemente desde la victoria del Frente Popular en febrero del 36, estando este grupo de presos formado en su mayor parte por personas que los partidos de izquierda consideraban no afectas a su bando, a saber: militares de diversos rangos con base en Madrid, políticos y militantes de partidos del centro y la derecha, pequeños comerciantes, industriales, aristócratas, miembros de organizaciones católicas, personas sin filiación política conocida pero sospechosas por denuncias de desafección y, por supuesto, miembros del propio clero.

Carrillo, siendo el responsable del Orden Público desde el dia 6 de noviembre, ordena el traslado de esos miles de presos a otras cárceles más alejadas del Frente o fuera de la ciudad con la justificación, tal vez válida, de que si dicho edificio caía en manos de las vanguardias franquistas, tan cercanas, éstas encontrarían un valioso premio en forma de oficiales del ejército y cuadros de todo tipo para su bando. Estos presos son reubicados en cárceles más alejadas de la lucha... momentáneamente. Posteriormente muchos miles de estos presos son desviados de su ruta cuando se les trata de sacar de Madrid y enviados a fusilamientos masivos en la tristemente célebre localidad de Paracuellos del Jarama, pero también en San Fernando de Henáres, Torrejón de Ardoz, Usera y  Aravaca. Sólo en Paracuellos entre cuatro y cinco mil personas hallaron la muerte siendo enterradas en grandes zanjas que habían sido excavadas previamente, prueba incontestable de que todo se había organizado antes... es decir: no fueron elementos incontrolados los que realizaron los fusilamientos como con frecuencia trata de justificarse desde la izquierda, bajo ningún concepto. Carrillo trata de explicar su posición diciendo, y es rigurosamente cierto, que él no fue el responsable de dichas matanzas pues él no tomó posesión de su cargo hasta la tarde del día 6 de noviembre cuando las primeras “sacas” de presos ya habían comenzado; lo cierto es que durante el mes de octubre los primeros fusilamientos fueron más represalias por los bombardeos aéreos que sufría la capital, estos sí llevados a cabo por milicianos aislados, que un proceso mecánico de eliminación de rivales políticos. La purga "a la rusa" vino después.

Pero no es menos cierto, señor Carrillo, el hecho de que las sacas siguieron produciéndose durante todo el mes de noviembre (están documentados fusilamientos los días 7, 8, 9,18, 24 25, 26, 27, 28, 29 y 30) y diciembre ( días 1 y 3), hasta que la intervención del “Angel rojo”, el anarquista Melchor Rodríguez, pone fin a los fusilamientos sistemáticos en Madrid. Para más inri dichas “sacas” de noviembre y diciembre ya no son sólo de la Modelo si no de otras cárceles de la ciudad como Porlier, Ventas y San Antón... en la que por cierto estaba detenido mi abuelo materno por los peligrosos crímenes de pertenecer a la católica "Adoración Nocturna" y militar en la CEDA de Gil Robles. A modo de ejemplo, para que se sepa como se las gastaban los demócratas del PCE, fue torturado haciéndole tragar ácidos para que delatara a compañeros. Dichos ácidos hasta su muerte le provocaron enormes dolores en la digestión. Milagrosamente se libró de ser fusilado pues un miliciano anarquista (al que Dios tiene seguro en su Gloria), que debía tener cierto mando y había sido empleado suyo, no-se-sabe-cómo lo sacó de la lista de fusilados... yo estoy aquí de milagro, vamos. Pero vayamos al grano, que me pierdo y no quiero personalizar el asunto. Pues bien...

(Retrato a lápiz de mi abuelo, D. Tomás Ortiz Rivadeneyra, hecho en la cárcel de Alcalá de Henares, donde fue trasladado desde San Antón, a finales de 1936. El retrato lo hizo un compañero de celda que firma como Sandford)


... todas estas cárceles mencionadas estaban ya mucho más alejadas del frente de la Ciudad Universitaria, que se encontraba estabilizado, es decir… ya no era una huída por la cercanía del frente si no que se instrumentalizó todo un mecanismo de asesinatos masivos y nadie en su sano juicio puede creer que el responsable del Orden Público de la ciudad estuviera en Belén con los pastores y sin enterarse de todo esto… es más, Félix Schlayer, Cónsul de Noruega, deja escrito en sus Memorias “Diplomático en el Madrid rojo” que él mismo visitó a Carrillo junto al Delegado de la Cruz Roja Internacional a mediados de noviembre, días 14 ó 15, para denunciar estos hechos que se rumoreaban por la ciudad y que encontró a un Carrillo “ inseguro y falto de sinceridad” (sic), es decir: aunque nos creamos que no sabía nada (que es mucho creer) desde mediados de mes él ya estaba advertido de lo que sucedía.  Sin embargo los fusilamientos continuaron hasta diciembre.

¿¿¿ Alguien en su sano juicio puede creerse de verdad que el responsable del Orden Publico, miembro de un PCE que era cualquier cosa menos amigo de las improvisaciones y del desorden, no se enterase de que miles de presos estaban siendo fusilados antes sus narices sin él verlo??? Y si fue advertido por el Cuerpo Diplomático a mediados de noviembre… porqué no impidió las matanzas sucesivas??? Las hay documentadas en Paracuellos hasta el 3 de diciembre inclusive… y no las paro él.

La respuesta, para mí, es evidente y muy fácil de entender en el contexto de un PCE stalinista: Stalin dejó pruebas mucho antes en Rusia de sus métodos; también en la propia España republicana al perseguir y fusilar en el 37 a los marxistas disidentes (trostskistas), empezando por el líder del POUM Andreu Nin al que literalmente sacaron la piel a tiras para que confesase que era un agente de Franco... y váyase Usted a saber que responsabilidad tuvo el PCE en la muerte con un tiro perdido por la espalda del anarquista Buenaventura Durruti en el frente de la Ciudad Universitaria por esos mismos días de noviembre del 36. Stalin continuó implacable  después en los bosques de Katyn (Polonia) en el 41 fusilando a cuatro mil oficiales polacos y nos mostró a las claras cómo eliminar sistemáticamente, sin el menor problema y rapidito a miles de opositores a su ideología nefasta y mortífera: tiro en la nuca y se acabó. Asunto zanjado, nunca mejor dicho lo de zanja.




(Cementerio de Paracuellos, Madrid)
La influencia y “estilo” ruso es demasiado evidente en los acontecimientos de Paracuellos (aunque fueron en más sitios, como señalé antes) como para poder pasarla por alto. Madrid estaba lleno de asesores rusos, llegados con las Internacionales, y las autoridades republicanas no estaban en disposición de llevarles la contraria a los que les estaba aportando armas y hombres, ya que la infraestructura internacional de enrolamiento en la Brigadas internacionales se hizo a través de los partidos comunistas locales en Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Bélgica, etc. Aunque no les gustasen los "métodos" rusos tuvieron que tragar con ellos... ya sea por acción o por omisión dolosa.

Lo bueno es que con la desclasificación de los archivos secretos de la NKVD-KGB y de la  Internacional Comunista hay tantos documentos de la época que apuntan directamente a Carrillo que no hay que esforzarse mucho para dejar patente su culpabilidad. Empezando por escritos del propio Georgi Dmitrov (Sec. Gral. de la Internacional Comunista), Kolstov (corresponsal de Pravda en Madrid y miembro de la NKVD), el agregado militar Stepanov y otros.

Mañana escribiré algo sobre el Carrillo de las postguerra y la Transición donde se puso el disfraz de cordero aunque, esencialmente, demostró ser un oportunista y un traidor, como dije más arriba.

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